Páginas vistas en total

lunes, 15 de abril de 2013

Smile

Se necesitan 40 musculos para fruncir el ceño y solo 15 para sonreir. Así que...... sonriamos :)


sábado, 13 de abril de 2013

ALL WE NEED IS SUMMER

Época de exámenes, a poco que me molesten saco el monstruo interior que llevo dentro, necesito más tiempo para dormir más CHOCOLATE. Tengo muy desarrollada mi avaricia en cuanto a dormir y a chocolate se refiere, también voy bien de seguridad en mi misma: voy sobrada, nunca necesito repasar más o lo dejo todo para última hora porque es fácil: procrastinación!
Noto como mis ganas de comer aumentan, enclaustramiento estudiantil.
Y sólo pienso en Julio...







































Mirada retrospectiva





Una mirada al pasado nunca viene mal. Espero que os encontréis en alguna de ellas y os hagan revivir momentos bonitos de vuestras vidas.




Eleanor Rigby.

viernes, 12 de abril de 2013

Breakfast at Tiffany's

"¿Sabes lo que te pasa? Que no tienes valor. Tienes miedo, miedo de enfrentarte contigo misma y decir "está bien, la vida es una realidad, las personas se pertenecen las unas a las otras porque es la única forma de conseguir la verdadera felicidad". Tú te consideras un espíritu libre, un ser salvaje, y te asusta la idea de que alguien pueda meterte en una jaula. Bueno nena, ya estás en una jaula, tú misma la has construido y en ella seguirás vayas a donde vayas, porque no importa a dónde huyas, siempre acabarás tropezando contigo misma."
Paul Varjak

jueves, 11 de abril de 2013

El modelito de cada día

Elegir la ropa que ponerse cada día; ese eterno dilema al que nos enfrentamos cada mañana o cada noche.
Si eres de las previsoras y te encuentras con gana de consultar el tiempo cada día, podrás elegir la ropa adecuada a la meteorolgía, junto con todos y cada uno de los complementos; este es un buen plan, pero si a la meteorología le da por hacer de las suyas y cambia de repente ahí te quedas con tu ropa totalmente desfasada en cuanto a tiempo te refieres y con cara de tonta. Aunque nos puede dar escenas divertidas; con las botas de agua puestas y un sol de justicia (y tú acordándote de la lluvia torrencial que había anunciado el hombre del tiempo) o, al contrario, con tus bailarinas perfectas, nuevas, monisimas y unos charcos en la calle que necesitarías un puente levadizo para cruzarlos (y tú, por supuesto, rezando para que salga el sol y te seque tus bailarinas nuevas)
Por otro lado, si eres como yo, te va la aventura y te encantan los experimientos de última hora con la ropa; las mañanas a veces anuncian desastre; la camisa que te va perfectamente con el pantalón que tienes puesto está lavandóse o arrugada; la falda que te va con la otra camisa está manchada, la ropa interior que no trasparenta sabe Dios dónde está y te quedan diez minutos para salir de casa.
Busca zapatos, medias, pendientes, reloj, horquillas y bolso. Lista .... ¡Mierda! El abrigo lo tengo en la lavandería ... Otro día que llego tarde.
 
Eleanor Rigby.

miércoles, 10 de abril de 2013

Entre magdalenas y cupcakes

Donde estén las magdalenas de mi abue que se quiten los cupcakes.
¿Por qué me iba a gustar morder mantequilla? 
No me miréis así no puedo evitarlo. 
Es verdad que las admiro tan hermosas llamativas, mirándote desde una bandeja , llenas de colores y con  un decorado abigarrado, cuanto menos atraen.
Más de una vez sucumbí a una pequeña red velvet con un corazón a modo de adorno, también probé  la buttercream y cómo no la de chocolate... 
Aún recuerdo mi primera cupcake: red velvet con crema de mantequilla coronizada por tres corazones. Parecía tan dulce... , antes de pagar ya salivaba, la cogí con ansia, si esa ansia que te hace ensuciarte cual payaso (menos mal que no tengo barba)... ya era mía! y aagg decepción.!
Y es que su aspecto es tan impresionante que luego el sabor decepciona. Son demasiado dulces, demasiado empalagosas . Pensé haberme quedado diabética en el primer mordisco. 
Cuando pensamos en cupcakes nuestra mente se traslada a las calles Nueva York, y vemos a  Carrie y al resto de las chicas de Sex and the City  paseando con su dulce en mano, tan glamourosas todas; claro que si camino por las calles de Madrid con magdalena en mano no queda tan "chic", y menos aún si me paro a mojarla en chocolate, leche o café porque es así como mejor saben; mis papilas gustativas ya están en pie de guerra al imaginarse un buen pedazo de magdalena previamente mojado y remojado en leche.
Cupcake: eres demasiado superficial para mí; 
Personalmente me gustan las magdalenas grandotas, reventadas, altas... Y no puedo esperar a mojar una de ellas en un vaso de leche tibia.

Alexandre Dumas

martes, 9 de abril de 2013

El futuro

El futuro, esa esperanza desmesurada, ese demonio desalentador; depende de cómo lo mires.
Tenemos que labrarnos un futuro, esperar a que el futuro nos de todo lo que necesitamos, depositar nuestra confianza en que en el futuro todo vaya mejor; futuro, futuro, futuro.
El futuro siempre nos trae incertidumbre, alguna que otra esperanza de cambio, muchos miedos y cantidades industriales de ilusión.
¿A quién no le gustaría conocer el futuro? ¿Quién no querría saber todas y cada una de las cosas que le van a pasar?
Pero, eso es lo mágico del futuro; conocerlo creo que no nos haría más felices, sino todo lo contrario; saber todo lo que nos tiene preparado solo acabaría con todos los sentimientos que nos despierta el pensar en el futuro día tras día.
Espero muchas cosas del futuro, siempre las he esperado, y unas veces me ha regalado cosas bonitas y otras menos. 
Creo que siempre tenemos que ponernos metas en futuro, a medio o largo plazo; incluso a larguísimo de esas que sólo se cumplirían en 1 de cada 1.000 veces.
El futuro nos permite soñar y eso es algo que no deberíamos desechar nunca.
Aunque, ¿sabéis qué? desperdiciar el presente por vivir pensando en futuro es sólo una pérdida de tiempo.

Eleanor Rigby 

lunes, 8 de abril de 2013

Verte venir

Te diré con mi mirada lo que con palabras no debo, 
y guarda ese pesimismo y ese miedo, nada haremos con ellos.
Te llevaré a nadar en mares pequeños,
estará en ti querer seguirme a profundidad, a mis entrañas.
A mí lo que me apetece es llenarte de sueños 
y darte mis abrazos para que el frío no te toque.
Depositaré una porción de mí en tu piel, 
para que nunca me llegues a olvidar.
Cuando mi noche se vuelve tan corta al estar junto a ti y tan larga al no saberte, siempre  termino creyendo adelantar los minutos solo para verte venir.

Alexandre Dumas

domingo, 7 de abril de 2013

Las compras

Las compras, ese gran acto desestresante y placentero para la mayoría de las mujeres o eso debería ser; porque a veces se convierten en un acto maquiavélico del destino en nuestra contra.
Porque, ¿a quién no le ha pasado  eso de ir a comprar con un montón de dinero y dispuestas a renovar el armario, a compraros todos los básicos de esta temporada o a adquirir el look completo del maniquí del escaparate y ... , ¡mierda! Cuando te recorres todas las tiendas habidas y por haber; esas en las que siempre hay cosas divinas que necesitas para esa comida de trabajo, para una noche con tu novio o para ser la envidia de tus amigas en la reunión del instituto; no hay absolutamente nada que te guste, te quede bien o que simplemente te quede. Y te enfadas, te estresas, quizás hasta maldigas el resto de días en los que pasabas por el escaparate y no tenías dinero o tiempo para comprarlo. Y te niegas a irte a casa con las manos vacías y compras cualquier cosa, desde una camisa negra que nunca viene mal, hasta un jersey que sabes que no te vas a poner, pero que le encanta a tu madre a un vestido de abuela como fondo de armario. 
A mí cuando ninguna de esas cosas me funcionan, acabo llegando a casa con un montón de horquillas de flores y mariposas para el pelo y autoconvencida de mi gran compra no os creáis.
Y, ¿qué me decís de lo contrario?
Bien, pues eso fue lo que me pasó a mi ayer; fui a una tienda que me encanta, no llevaba dinero y ¡oh! parecía que todo lo que había estaba hecho a mi medida, me hubiera llevado tres camisas, dos pantalones,  una sudadera, unas sandalias, tres bolsos y un par de bolsos, y eso sin haber pasado por la sección de bisutería, la de pañuelos y la de lencería.
Así que maldiciendo mi mala suerte y esperando que todo me esperase para la próxima vez, me fui con las manos vacías.
Bueeeeno, vale, en realidad tengo un par de horquillas nuevas para mi colección.
Eleanor Rigby.


sábado, 6 de abril de 2013

Justicia, imputaciones y un recurso

No hemos parado de oír estos días un montón de información sobre la imputación de un miembro de la Familia Real Española; en este caso concreto de la hija menor de los Reyes, la Infanta Doña Cristina.
En un primer momento, se dió la noticia con una mezcla de sorpresa y esperanza, también con algo de expectación; quizás con recelo.
Después, cuando el señor fiscal se decidió a recurrir la decisión del Juez Castro al no encontrar motivos para la imputación de tan distinguida señora, el semblante se volvió serio, irónico, o como algo que quizás se esperaba.
En base al artículo 14 de la Constitución Española: "Los españoles son iguales ante la ley sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social"
El principio de igualdad ante la ley y la prohibición de discriminación es una vieja aspiración del ser humano que fue recogida con entusiasmo por el movimiento constitucional del siglo XVIII; sí ya desde el siglo XVIII existían estas motivaciones.
¿Qué imagen se está  dando de la Justicia de este país? ¿Qué contestarles a las personas de a pie, cuando ni siquiera nosotras, metidas en este mundo, entendemos?
¿Acaso ahora los fiscales trabajan para los acusados? Esa es la imagen que se proyecta.
Creemos que es una vergüenza este vasallaje, señor Honrad, obstaculizar así el trabajo de un juez que apuesta por la independencia del poder judicial, por resolver este asunto, por llegar al fondo de todo.
Castro ha esperado a tenerlo todo encima de la mesa para imputar a la Infanta, habiendo rechazado hacerlo casi un año atrás, creemos que para evitar esto que ha sucedido ahora.
Atendiéndonos a los procedimientos de la Infanta, esta debe ir en calidad de imputada, como cooperadora necesaria de todo, cuando su figura es indispensable para conseguir muchos de los acuerdos de la famosa Noós, existiendo su firma en las operaciones contables; ¿acaso se ha olvidado ella de la llamada responsabilidad societaria? Habiendo estudiado empresariales, no es algo que sea factible.
La fiscalía anticorrupción dependiente del gobierno debe velar por los intereses de los ciudadanos.
Es entendible, viendo todos estos ejemplos que cada día llenan nuestros periódicos cual plaga, la sospecha generalizada de que la justicia se utiliza de forma discriminatoria, y eso como juristas nos duele profundamente.
¿Se imaginan a un fiscal ejerciendo las funciones de abogado defensor de cualquiera de ustedes en el desafortunado caso de que alguna vez se vieran ante los tribunales? Nosotras no.
La cruel realidad es que previsiblemente cualquier otra persona que no obstentase el apellido Borbón o el sobrenombre de "Infanta de..." hubiera sido imputado desde el primero momento.
¿Existe una justicia de primera y otra de segunda en función de un apellido o de una clase social? Nuestro jurista interior más puro se niega a creerlo, en cambio, nuestro ciudadano de a pie, lo está viendo cada día.

Alex y Eleanor Rigby.

viernes, 5 de abril de 2013

Amores de aeropuertos


No hay mejor lugar para que un corazón se sienta perdido, no hay lugar más pasajero que se lleve más despedidas apresuradas y besos que no se dieron que un aeropuerto.
Ese protocolo secreto de las despedidas, en el que es necesario mentir y apretar los ojos.
La tristeza del adiós, la separación física de una persona amada que quisiéramos no tener tan lejos, la cruda realidad que nos lleva a pensar los días que tardaremos en volver a abrazarla.
Cuerpos que se funden en un casi infinito abrazo, cara poco expresiva, mente calculadora; lágrimas reservadas para después.
Escondida tras sus gafas de sol se bajó del avión pesadamente; intentó encontrar una palabra que describiera ese sentimiento tan negativo como puro, pero no pudo.
Un millón de lágrimas no le traen a ÉL, lo sabe porque ya lo ha intentado más de una vez, hasta quedarse sin ellas.
Resignarse, prescindir de sus abrazos hasta que toque volver, quizás dentro de un par de meses con suerte.
En esta nueva ciudad apura el paso, para poder estar a su lado, ¡qué ilusa!
Ruido; distancia; 35 grados pero mucho frío. Se le hace muy largo este camino.
Maletas, mezcla de perfumes del Duty Free, embarque hacia ese destino tan esperado, volverlo a ver.
Después de poco más de dos horas de vuelo, el avión deslizó con extremada suavidad las ruedas de un tren de aterrizaje que la devolvía a casa, recogida del equipaje y al fin la puerta de salida:
De nuevo se miró en sus ojos, pestañas y pupilas color oscuros. Indescriptible. Labios que emiten dulces mensajes o perder la razón al instante.
No hay mejor lugar para que un corazón se sienta activo, coexistente. No hay lugar más pasajero que presencie los abrazos más profundos.

Alex

jueves, 4 de abril de 2013

La primavera, los eventos y la dieta ...

Llega la ansiada primavera. Los días son más largos, las faldas más cortas y empezamos a relegar las medias al armario.
¡Cuánto buen rollo! Sí ..., pero también llegan las odiadas alergias, las tormentas inesperadas y, ¡oh! ¡Dios mío! los eventos BBC (bodas, bautizos y comuniones)
Uno de estos eventos es el que me lleva por la calle de la amargura. Después de tener el look completo comprado, probado y requeteprobado cuando llega la prueba final me doy cuenta de que los michelines no se camuflan tan bien como yo pensaba y, es entonces cuando empieza a navegar por mi cabeza la tan temida palabra, esa que nos pone de los nervios; la DIETA.
La dieta es una de esas palabras odiosas que intentas esquivar convenciéndote de que aún te queda tiempo, de que no estás tan mal y de que la vecina de enfrente está infinitamente peor con ese traje de baño de rayas azules; aún así sucumbes y piensas: -mañana me pongo a dieta. Y, lo que aún es peor: - voy a hacer también un poco de ejercicio a ver si así cojo la rutina
Y cuando llega mañana, te tomas un escueto desayuno de galletas María mojadas en la promesa de no picar entre horas y aderezado con un está-vez-lo-voy-a-conseguir; te pones a buscar las deportivas que sabe Dios dónde las dejaste cuando las usaste por última vez allá por el Paleolítico, enchufas el vídeo de Youtube de la profesora perfecta con ejercicio-fácil-y-divertido-para-adelgazar y te pones a sudar como un pollo durante media hora. 
Respira, estira e intenta recomponerte, mientras ella te mira con esa cara estupenda, como si acabara de salir del spa, apaga el vídeo, piensa en  los dos litros de agua que vas a tener que beber a lo largo del día, date una ducha con agua fría al final para fortalecer la piel, hidrátate bien no vaya a ser, prepara una comida acorde a la dieta mientras ves a Arguiñano en la tele cocinando un plato de pasta con su salsa y su carne, ponte a salivar, desespérate, roza la depresión.
No pasa nada,me digo, todo tendrá recompensa y mañana será todo menos malo y difícil, y sino ... qué le den a la dieta y al vestido que yo estoy estupenda y a quién no le guste pues que no mire; mientras tanto yo os espero tomándome un trozo de tarta de queso con un café grande, con leche y con mucha azúcar.
¡Qué dura es la primavera!
Eleanor Rigby. 

miércoles, 3 de abril de 2013

Empezamos

Empiezas a darte cuenta de que tu círculo de amigos es menor que hace unos años.
Conforme algunos eran verdaderos amigos, otros no eran tan especiales después de todo.
Empiezas a entender que las personas son egoístas, y que, esas personas que pensabas amigos próximos no son exactamente las mejores personas.
Ríes con más ganas, lloras con menos lágrimas y con más dolor.
Comenzar de cero asusta un poco.
El pasado se distancia y sólo puedes seguir avanzando poco a poco.
Ganar la carrera sería maravilloso, pero ahora mismo no te apetece estar compitiendo en ella.
Parece ser un sitio inestable, un caos en la cabeza, incertidumbre, un camino sólo de paso.
Pero todos dicen que es la mejor época de nuestras vidas, y no tener que dejar de aprovecharla por culpa de nuestros miedos; esta época es el cimiento de nuestro futuro.
Alex